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2
de mayo de 2017
- En el 2015, México regresó al top 10 de los
países con mayor recepción de turistas. En el
2016 avanzó al noveno lugar y este año podría
darse un nuevo avance al octavo peldaño, ayudado
también por el previsible retroceso que sufrirá
Turquía, debido los ataques terroristas de que
fue víctima el año pasado y que mermaron la
llegada de visitantes.
«La estrategia de marketing y comunicación de
las autoridades mexicanas en materia turística
ha sido efectiva para mantener el dinamismo de
este sector a pesar de los brotes de inseguridad
en diversos puntos del país», opinó hace algunas
semanas David Scowsill, presidente del Consejo
Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus
siglas en inglés). «El gobierno ha sido muy
cuidadoso de informar con detalle sobre los
puntos muy focalizados donde no es conveniente
viajar», agregó el ejecutivo.
De acuerdo con informe 2017 del WTTC sobre el
crecimiento global del sector de viajes y
turismo, elaborado por la consultora Oxford
Economics, el sector turístico en México tuvo un
avance de 4.1% el año pasado, superior al
crecimiento de 3.3% del turismo a nivel mundial.
En 2016, México creció 8.9% su recepción de
viajeros internacionales alcanzando así los
34.96 millones de personas, con lo cual hiló
siete años de crecimiento ininterrumpido en
dicha variable. En una década, la llegada de
turistas se ha expandido 64%, incrementándose en
13.6 millones, de acuerdo con cifras del Banco
de México.
Esta tendencia del país latinoamericano ya está
siendo reconocida por analistas de diversas
naciones del mundo, incluyendo Italia, que se
encuentra en el 5° lugar de la clasificación
mundial de países receptores. El pasado 25 de
abril, el periódico “La Repubblica” publicó un
artículo del sociólogo Domenico De Masi titulado
“Turismo, il Messico è più avanti di noi”
(Turismo, México está adelante de nosotros).
En el texto, De Masi destaca como «La estrategia
de México en la economía del turismo ya
representa el 8,5% de su PIB. En menos de 30
años, a lo largo de los 150 kilómetros de
Riviera Maya que se extiende desde Cancún hasta
Akumal [y en donde se encuentra una de las más
altas concentraciones de residentes italianos en
este país, ndr], se han construido 500 hoteles
“todo incluido”, en su mayoría de cuatro o cinco
estrellas, creando así el más espectacular
contexto receptivo del mundo, estéticamente
atractivo y organizativamente impecable, que
además del clima y la flora del Caribe, se apoya
en cuatro excelentes aeropuertos y en una
escuela de hotelería que no tiene igual en
Italia».
«En el centro de la Riviera» —continúa De Masi
en su artículo— «hace veinte años, Playa del
Carmen era un pueblo de pescadores. Hoy en día
es una ciudad de 400 mil habitantes que crece
20% por año. Visitando esta Riviera se entiende
lo que podrían haber sido las costas de Mondragone o de Cilento si hubiesen seguido lo
que México hábilmente ha desarrollado en sus
principales zonas turísticas: una red de
excelentes escuelas hoteleras, un marketing
brillante, una infraestructura eficiente y
ultramoderna y regulaciones rigurosas».
(massimo barzizza / puntodincontro.mx)
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