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Excelencia italiana en la restauración

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19 de noviembre de 2020 (15:25 hrs.) - La Basílica de Santa Maria in Collemaggio (en la foto principal de este artículo), símbolo de L'Aquila, obra maestra de la arquitectura barroca, gótica y románica y destruida en 2009 por el terremoto que azotó gran parte del centro de Italia, ha vuelto a su antiguo esplendor. Nadie, observándola hoy, podría sospechar que se han implantado kilómetros y kilómetros de malla súper tecnológica de acero inoxidable dentro de la mampostería y detrás de la fachada.

Después de todo, con su obra modelo completada en solo dos años (entre 2016 y 2017) sin haber interrumpido nunca las celebraciones de bodas y de la famosa Festa della Perdonanza, Collemaggio es una excelencia reconocida por todos y apreciada hasta el punto de haber recibido hace tres meses el European Heritage Award 2020, máximo galardón europeo que reconoce las mejores prácticas relacionadas con la conservación, administración, investigación, educación y comunicación en el ámbito del patrimonio cultural.

Collemaggio: la iglesia medieval fue totalmente arrasada por el terremoto del 6 de abril de 2009.

Pero no es un caso aislado: Italia está llena de historias que cuentan la excelencia en la recuperación y restauración de su riqueza inmobiliaria histórica.

Un centenar de estas crónicas se recogen en el informe 100 italian architectural conservation stories, editado por la Fundación Symbola y Fassa Bortolo con la colaboración de Assorestauro, presentado hace dos días en presencia del ministro de Cultura Dario Franceschini. Es un trabajo que nos hace comprender cómo ni siquiera la desastrosa experiencia de los terremotos que han sacudido al país en las últimas décadas haya sido en vano.

Los enormes sitios de restauración repartidos por el centro de Italia (el más grande se encuentra en L'Aquila, donde se han invertido 2.000 millones de euros en patrimonio cultural) han aumentado las habilidades y han propiciado el desarrollo de nuevas tecnologías y el uso de materiales nuevos y más avanzados.

Por ejemplo, la empresa Carrara Tor Art tiene la idea de reconstruir el arco de Palmyra destruido por el ISIS utilizando una impresora 3D especial. Por su parte, la Agencia Nacional de Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible (ENEA) desarrolló un escáner láser a color 3D que ha permitió escanear la bóveda de Pietro da Cortona en el Palazzo Barberini, segunda en tamaño después de la Capilla Sixtina. En Padua, la empresa iGuzzini desarrolló un sistema de iluminación particular para la Capilla Scrovegni, la obra maestra de Giotto. El primer protocolo del mundo que certifica la sostenibilidad en la recuperación de edificios históricos también es italiano. Su autor es el Green Building Council Italia y el primer edificio del mundo que fue certificado son los antiguos establos del monasterio benedictino de la Rocca di Sant'Apollinare, a unos 30 km de Perugia.

Este nivel de excelencia ha llevado a Italia a asegurar una posición de preeminencia en este sector a nivel internacional, dijo Franceschini. «Es una preeminencia que debemos fortalecer y proteger, porque los muchos países del mundo que ahora están ingresando a este sector nos están mirando». Para ello, agregó, «necesitamos fondos y capacitación, porque aún queda mucho por hacer», enfatizó, antes de anticipar haber pedido que «una parte del Fondo de Recuperación se utilice para la sismorresistencia del patrimonio cultural». Un «gran desafío», según Franceschini, también importante desde el punto de vista económico. Baste decir que en 2019 el mercado de la restauración en Italia superó el valor de 638 millones de euros, según una encuesta del Centro de Estudios Económicos, Sociológicos y de Mercado de la Construcción y el Territorio (CRESME) basada únicamente en el valor de las licitaciones publicadas.

«Para Italia, el patrimonio histórico y cultural es un elemento importante de nuestra identidad y la base de una nueva economía», resumió Ermete Realacci, presidente de la Fundación Symbola. «El país tiene la energía para superar la crisis que atravesamos y así lo demuestran estas realidades virtuosas e innovadoras que son la mejor respuesta para construir juntos una economía y una sociedad más a escala humana y por lo tanto más capaz de mirar hacia el futuro».

(puntodincontro.mx)

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