García de Alba: el futuro del comercio entre Italia y México

García de Alba: el futuro del comercio entre Italia y México

12:43:25 hrs. - Ayer, durante el encuentro Una mirada a las relaciones entre México e Italia, organizado por la Asociación de Egresados de la Universidad Iberoamericana, el Embajador Carlos García de Alba respondió a varias preguntas de los participantes. Reproducimos a continuación su punto de vista acerca de los tratados comerciales existentes y en vías de aprobación que modificarán las relaciones entre México, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea e Italia.

***

Necesitamos darle un andamiaje institucional —desde Italia hacia México— a la relación económica entre los dos países. Por alguna razón, nunca ha existido —y en Europa son muy importantes— una Cámara de Comercio Mexicana en Italia. Existe desde hace muchos años la Cámara de Comercio Italiana en México y parte de la propuesta que le hice al Senado de la República para que me ratificaran como embajador fue precisamente este proyecto.

Estamos avanzando, a pesar del Covid.

El pasado 28 de octubre constituimos la Asociación Económica México-Italia, tenemos ya el grupo directivo —conformado por 13 empresas de ambas naciones— y, según la ley italiana, en dos años podremos convertirnos en la primera Cámara de Comercio Mexicana en Italia de la historia.

Esta plataforma no solo nos va a permitir posicionar a las empresas, sino también será un trampolín para distribuir información, promover contactos, intercambios y debates sobre los acuerdos y tratados comerciales relevantes para nuestras actividades.

Hablando del T-Mec, la verdad me ha impresionado que, a pesar de que entró en vigor hace ya 6 meses, prácticamente en toda Europa —salvo los países nórdicos— ni cuenta se han dado de que existe un nuevo Nafta. Pasó completamente desapercibido. Es algo muy relevante para las empresas europeas, pero se sigue creyendo que es más o menos el mismo acuerdo que se inauguró hace 27 años. Sin embargo, es otra cosa, completamente distinta.

Norteamérica tiene cadenas de integración productiva muy elaboradas y, con el nuevo tratado, las empresas italianas tienen que rediseñar su estrategia de expansión en esta región, que cada vez está más integrada. La futura Cámara de Comercio va a proveer el espacio para reflexionar acerca de cómo hacer mejores negocios en una zona económica que se sigue integrando más y más. Es un área donde ya no solo vendemos a otros, sino que producimos juntos, intercambiamos y a veces hasta exportamos a terceros países.

El T-Mec es una gran oportunidad para las cerca de 3,000 empresas italianas que están en Norteamérica, de las cuales poco más de la mitad tienen presencia en México. Ayer [el 20 de enero, nota del redactor] tomó posesión el nuevo presidente de los Estados Unidos, proveniente del partido demócrata. Yo, en lo personal, no creo que vaya a cambiar mucho la postura del gobierno de EU con respecto a China. En mi opinión, van a seguir habiendo tensiones y conflictos comerciales, situación que representa una gran oportunidad para México.

Para las empresas italianas y las empresas europeas la estrategia debería ser relocalizarse en México como puerta de entrada para Norte y Sudamérica. Yo soy muy optimista acerca del futuro del T-Mec, pero tenemos que informar mucho más acerca de los cambios que ha habido con respecto al tratado anterior, porque ahora son 34 capítulos y no 22 como antes. ¿Cuáles son los nuevos capítulos? Entre ellos, el comercio electrónico y la energía, que no formaban parte del acuerdo precedente. Entonces yo creo que nuestra responsabilidad como embajada y como Asociación Económica México-Italia es que se sepa que hay un nuevo tratado de libre comercio, mucho más ambicioso, que va a integrar cada vez más a las economías de los tres países.

El TLCUEM es un acuerdo global que también se renovó. Abarca mucho más que el mero intercambio comercial: es un tratado estratégico, tal vez el más ambicioso que hasta ahora ha negociado la Unión Europea, e incluye temas como los derechos humanos, el combate a la corrupción y, por primera vez, hay una lista extensa de denominaciones de origen. México reconoce con este nuevo acuerdo cerca de 340 denominaciones europeas, mientras la Ue reconocerá alrededor de 60 mexicanas. Se permitirá, por primera vez, el acceso a las licitaciones públicas internacionales.

Será muy importante que empresas mexicanas puedan participar en licitaciones de La Basilicata o de Lombardía, o que una compañía de Emilia-Romaña pueda ser incluida en las las licitaciones de los Estados de Tabasco o Sinaloa. Este es un acuerdo también del todo diferente, que abre muchas oportunidades y que desde el punto de vista comercial podrá impulsar significativamente el intercambio entre México y la Ue, incluyendo obviamente a Italia. Pero, ojo, falta mucho para que este acuerdo entre en vigor: tiene todavía que llevarse a la firma y después entrará al proceso de ratificación de los 27 parlamentos europeos. Vamos a ver qué pasa. A mí me toca la responsabilidad de Italia y de Malta, pero los votos totales serán 27 para que este acuerdo pueda convertirse en una realidad. Ojalá que sí, porque sin duda representa grandes beneficios para ambas partes.