México, situación económica y previsiones para 2021 y 2022

México, situación económica y previsiones para 2021 y 2022

07:48 hrs. - Según información recopilada por Agenzia Nova, la producción industrial en México (IMAI, Indicador Mensual de la Actividad Industrial) registró un leve aumento en enero (+0.2 por ciento) en comparación con diciembre de 2020, frente a una caída del 3.7 por ciento interanual. Los datos, publicados por el instituto nacional de estadística (Inegi), describen la dificultad del país para salir de la crisis económica ligada a la propagación del nuevo coronavirus. El nivel del IMAI, considerado crucial ya que a la industria se le encomienda la tarea de activar la recuperación, se situó en 98.02 puntos, por debajo de los 98.42 de marzo de 2020 —el último mes antes de la pandemia— y en todo caso por debajo del "nivel cien", considerado el umbral mínimo de satisfacción. El modesto crecimiento durante el mes se debe en gran parte al aumento en el sector de la construcción (+1.5 por ciento) y en el sector minero (+0.2 por ciento). La producción, transmisión y distribución de servicios de electricidad, agua y gas cayeron un 1.7 por ciento, mientras que la manufactura perdió un 0.5 por ciento. Esta es la peor cifra para el mes de enero desde 2009, cuando el IMAI cayó 8.27 por ciento.

La economía mexicana sufrió fuertes tensiones durante 2020. La reapertura parcial de las actividades, primer paso de una “nueva normalidad” que debería haberse inaugurado en junio, ha dado lugar a algunos signos de recuperación, pero una segunda y más violenta ola de contagios ha creado nuevos problemas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INEGI), el país cerró el año pasado con una caída del producto interno bruto de 8.5 por ciento. La contracción resultó ser medio punto inferior que las estimaciones del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y empuja a México a territorio negativo por segundo año consecutivo, luego del -0.1% en 2019. El período octubre-diciembre terminó con un retroceso de 4.5 por ciento sobre una base anual, mientras que la recuperación —del 3.3 por ciento en el trimestre anterior— fue más débil que el 12 por ciento que resultó de la comparación entre el segundo y el tercer trimestre.

Las previsiones para el año en curso apuntan a una recuperación de la economía de forma más o menos variable. En 2021, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se espera que México logre un crecimiento del 4.5 por ciento. La cifra, contenida en el informe publicado en marzo, corrige al alza el crecimiento de 3.6 por ciento previsto en diciembre. Una mejora ligada sobre todo a las posibles repercusiones del plan de rescate puesto en marcha por Estados Unidos, al que se le atribuye un 3% más del producto interno bruto, para un total de 6.5%. Por otro lado, disminuye la estimación de crecimiento para 2022, que ahora se coloca en 3 por ciento. «En Estados Unidos, un fuerte apoyo fiscal debería fortalecer sustancialmente la demanda y permitir una recuperación más sólida, con efectos secundarios beneficiosos para otras economías, particularmente las de México y Canadá», explica la OCDE.

Según el Fondo Monetario Internacional, México podría cerrar 2021 con un crecimiento de 4.3 por ciento de acuerdo con los datos contenidos en el “Panorama económico mundial” publicado a fines de enero. Se trata de un aumento de 0.8 puntos porcentuales en comparación con la estimación realizada el pasado mes de octubre. La expectativa de un mejor desempeño del país norteamericano está ligada a una revisión al alza del crecimiento de la economía estadounidense, que pasa del 3.1 por ciento asumido hace tres meses al actual 5.1 por ciento. La previsión de crecimiento de la economía mexicana para 2022 es creciente, pero más moderada: pasa del 2.3 de octubre al 2.5 actual.

El Banco Mundial, en su informe sobre las perspectivas económicas para América Latina publicado a principios de enero, espera un crecimiento del 3.7 por ciento. La hipótesis está esencialmente ligada a una «mejora de las exportaciones» que deberían avanzar en conjunto con una recuperación de la economía en los Estados Unidos y con la eliminación de las incertidumbres comerciales tras la entrada en vigor, a mediados de 2020, del nuevo tratado comercial de los países de Norteamérica (Acuerdo T-MEC, Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá). La recuperación también debería continuar en 2022, pero a un ritmo más lento: 2.6%.

A principios de marzo, el Banco Central de México actualizó sus proyecciones de crecimiento del producto interno bruto (PIB) en 2021, previendo —en su escenario intermedio— un crecimiento de 4.8 por ciento. En el pronóstico más optimista, el país podría cerrar el año con un crecimiento del 6.7 por ciento, o del 2.8 por ciento en el menos optimista. Para 2022, se espera una extensión de la recuperación a un ritmo más lento del 3.3%. Todas las estimaciones mejoran los datos presentados por la autoridad monetaria el pasado mes de noviembre, cuando México aún no había aprobado el uso de emergencia de ninguna vacuna contra el nuevo coronavirus y no se había terminado de diseñar la campaña de inmunización: en el escenario central se estimó entonces el crecimiento para 2021 al 3.3 por ciento y el de 2022 al 2.6 por ciento.