García de Alba: «Hay espacio para que México crezca en Italia»

García de Alba: «Hay espacio para que México crezca en Italia»

06:18:04 hrs. El Embajador de México en Italia, Carlos García de Alba, conversó ayer con Puntodincontro acerca de diversos aspectos de la relación entre los dos países y de algunas actividades que se están llevando a cabo para acercarlos. A continuación, el texto de la entrevista.

La semana pasada, tras varios años, se reanudó la actividad interparlamentaria entre México e Italia. Hay voces —incluso entre los propios legisladores— que afirman que los grupos parlamentarios de amistad son inútiles. ¿Cuál es su opinión?

Yo respeto cualquier crítica que se pueda hacer contra este formato de reunión, pero no la comparto. También las formas cuentan, y mucho. Yo, al contrario, he escuchado comentarios muy favorables a este tipo de encuentros porque son diferentes: generalmente las reuniones bilaterales se centran en el poder ejecutivo y pocas veces se le da la atención y la importancia que merece a la rama legislativa, así que tener un foro directo entre los legisladores me parece de la mayor relevancia, porque además le da mucha pluralidad al diálogo político entre dos países. La pluralidad que caracteriza el poder legislativo no existe en el ejecutivo y el jueves pasado participó un gran abanico de fuerzas políticas, lo cual me parece fundamental. Tal vez podría dar más frutos con un formato distinto, pero eso es algo que les corresponde explorar a los legisladores. Para mí fue un encuentro exitoso, con una muy buena respuesta de ambos lados. Quedaron con ganas de seguir con este tipo de contacto y yo creo que lo van a hacer en el futuro, por lo que no comparto las críticas.

¿Se ha fijado una fecha para la próxima reunión o un plan de trabajo?

Sé que los presidentes de ambas Cámaras de Diputados —Roberto Fico por Montecitorio y Dulce María Sauri por San Lázaro— tendrán en el mes de enero un diálogo, un hecho que evidencia el interés y la intención de continuar sobre esta línea.

Este año la Embajada de México creó un catálogo de restaurantes mexicanos en Italia. Muchos de sus menús se caracterizan por una fuerte presencia de platillos que pertenecen a la tradición Tex-Mex, más que a la cocina mexicana. ¿No existe el riesgo de difundir una imagen incorrecta? ¿No sería interesante promover iniciativas, como hace Italia, que tengan como objetivo garantizar la autenticidad de la oferta culinaria?

Yo no sé quién sea la voz calificada para decidir cuál es la mejor comida mexicana, que es muy diversa y esa es parte de su riqueza. En Yucatán se come de manera muy distinta a Sonora, Nuevo León o Oaxaca. No hay que perder de vista la historia, porque Texas fue parte de México y en esa región norteña nació el Tex-Mex, que es otra variedad de comida mexicana. Yo ciertamente no soy un teórico, pero en mi papel de embajador me toca ser realista y creo que es una visión ingrata excluir a la gastronomía Tex-Mex, porque hay que reconocer —nos guste o no— que fue la que ayudó a posicionar a la comida mexicana en el mundo. Las primeras versiones de comida mexicana que se conocieron en países muy lejanos fueron platillos Tex-Mex y gracias a ellos mucha gente empezó a conocer después la versión Mex-Mex, cualquiera que esa sea. Entonces yo creo que también el Tex-Mex le ha ayudado a la comida mexicana en el posicionamiento y en la globalización que poco a poco está viviendo. En Italia me interesa promover la gastronomía mexicana y no voy a excluir a nadie. Por eso nos hemos dado a la tarea de mapear la presencia de todo tipo de restaurante mexicanos —Mex-Mex, Tex-Mex, Cal-Mex o cualquier variante— y ha sido sorprendente la cantidad de solicitudes que hemos recibido de locales que desean unirse a este grupo. Tenemos un catálogo de aproximadamente 200 restaurantes identificados en Italia y es un grupo que está actuando con mucha solidaridad, porque entre ellos mismos se ayudan, se compran, se venden, se intercambian recetas, etc. Esto al final va a ayudarlos a todos, ya que no se ven como competidores, sino como socios del proyecto México, que es maravilloso. Un dato que hay que difundir es que la mayor cadena de restaurantes mexicanos en Europa es la italiana Calavera, que tiene 26 sucursales. Bienvenida, porque además esos 16 mil italianos que calculamos que cada día van a esos restaurantes a lo largo y ancho de Italia finalmente pueden convertirse en turistas. Así que, para mí, bienvenidas las variantes Tex-Mex, la promoción de México y la promoción de la gastronomía mexicana y no entro en el mérito de juzgar su pureza.

El presidente López Obrador ha pedido prestado a Italia el Códice Florentino para las celebraciones del 2021. ¿Existe la posibilidad de que la solicitud sea aceptada? ¿Cuáles son las contraofertas de México?

En la Embajada a mi cargo hemos estado muy al pendiente de la petición que, en efecto, el presidente López Obrador le hizo llegar al presidente Mattarella a través de una carta entregada por la Dra. Beatriz Gutiérrez Müller. La decisión corresponde soberanamente a las autoridades italianas, que están haciendo las consideraciones del caso para ver si será posible o no prestar los dos códices —el Florentino y el de Bolonia— que fueron solicitados o, en su defecto, determinar cuáles otros objetos de valor histórico podrían ser enviados temporalmente a México. Ya veremos qué respuesta se nos dará. No se hizo un planteamiento basado en una contra oferta, sino una petición de préstamo —y quiero subrayar el término préstamo- de los Códices para las tres efemérides que celebrará México el próximo año y no se planteó que esto fuese a cambio de algo. Estarían eventualmente en su derecho las autoridades italianas de expresarlo en esos términos, pero hasta este momento, y hasta donde yo sé, no se ha entablado una negociación de ese tipo.

En octubre, durante una conferencia en la Universidad de Milán-Bicocca, usted se refirió a las inversiones mexicanas en Italia, afirmando que actualmente ascienden a unos 2,500 millones de euros. ¿En qué sectores de la actividad económica se encuentran? ¿Hay nuevos proyectos?

Esta es una pregunta muy importante. La cifra que mencioné en la Università degli Studi di Milano-Bicocca es producto de la experiencia que, como embajador de México, he tenido en el último año constatando algunas inversiones mexicanas directas e indirectas, unas más viejas que otras, en 12 Regiones de Italia. Lo subrayo porque la dispersión es interesante. Hay presencia de capital mexicano en el Lacio, en Lombardía, Piamonte, Véneto, Trentino, Apulia, Campania, etc., por lo que están más dispersas territorialmente de lo que se podría pensar y están más diversificadas sectorialmente de lo que yo hubiese imaginado. Tenemos inversiones en el sector alimentario, agrícola, agroindustrial, en software, en recreación, en turismo, en gastronomía. La suma de los restaurantes de los que hablábamos hace poco, que son propiedad de pequeños accionistas mexicanos, genera empleos que pueden estar en el orden de las centenas. También hay inversiones en hotelería y en el sector tecnológico. El 70% de los viñedos del Prosecco en el Véneto se riegan utilizando tecnología de una empresa mexicana con mucha presencia global. En resumen, la inversión extranjera directa mexicana en Italia existe, en unos sectores más que en otros, genera fuentes de empleos, paga impuestos y hay espacio para que crezca. Es, sin embargo, un aspecto del que poco se habla y hay que considerarlo. Existen proyectos de expansión para actividades ya existentes y algunos otros para nuevas iniciativas, aunque no de escala mayor. Dos de ellos ya están en curso, uno en una región del centro y otro en el sur de la península.

Recientemente se llevó a cabo la primera reunión del consejo directivo de la Asociación Económica México-Italia, que usted definió como «un primer paso hacia el establecimiento de la Cámara de Comercio Mexicana». ¿Cuáles fueron los temas de la agenda? ¿Cuál será el proceso para crear efectivamente una Cámara de Comercio y cuáles serán las diferencias entre la Cámara y la asociación actual?

En México ya existe desde hace muchos años la Cámara de Comercio Italiana, pero acá no tenemos algo equivalente. Es necesario y hace falta, porque en muchas ocasiones hay servicios a las empresas que una embajada, un consulado o un despacho jurídico no pueden ofrecer, al no tener la transversalidad e integralidad de una Cámara de Comercio. La legislación italiana, sin embargo, es muy clara: no se puede de la noche a la mañana crear una Cámara con estas características, es necesario empezar con una asociación, que nosotros decidimos llamar Associazione Economica Messico-Italia, y que integra empresas e individuos de ambas naciones. En el Consejo Directivo hay empresarios de los dos países, pero también estamos invitando a artistas, académicos, investigadores o personas que individualmente quieran ser parte de esta iniciativa. Tendremos que consolidar los aspectos organizativos, legales, conseguir un registro fiscal, abrir una cuenta en el banco, establecer las cuotas sociales, convocar una asamblea general, etc. Yo creo que el próximo año ya estaremos en condiciones y con la capacidad de iniciar a organizar eventos. La ley establece que deben pasar dos años antes de poder transformar una asociación en una Cámara de Comercio y confío que en ese lapso podamos lograr el objetivo.

¿Cree que existen posibilidades reales de que en 2021 se lleven a cabo la reunión de la Comisión binacional y la misión empresarial italiana en México que fueron pospuestas este año?

La voluntad de ambas partes existe, y es fuerte, de llevar a cabo el sexto encuentro de la Comisión binacional. Por motivos de fuerza mayor se tuvo que cancelar en el mes de mayo, cuando el ministro Di Maio iba a estar en México junto con una misión de empresarios como parte del proyecto sistema país. Yo espero que se pueda realizar en el 2021 y le toca a la Ciudad de México ser la anfitriona. Veremos cómo evolucionan las cosas. Nadie tiene en este momento una bola mágica para saber cuál será la evolución del Covid y qué respuesta tendrá la aplicación de las vacunas. Hay demasiada incertidumbre como para que yo pueda dar una respuesta categórica, pero la existencia de la voluntad es una realidad.

¿Le gustaría enviar un mensaje a los mexicanos que residen en Italia con motivo de las celebraciones de fin de año?

Estoy orgulloso de la comunidad mexicana en Italia, pequeña pero unida, solidaria y que, a pesar de los durísimos momentos que caracterizaron el 2020, ha luchado y sigue luchando. Es una comunidad cuyos miembros se organizan cada vez más y contribuyen con entusiasmo y eficacia al crecimiento de este maravilloso país en el que han elegido vivir. No bajen la guardia y cuídense mucho, ustedes y sus familias.