Raymundo Sesma: el arte se convierte en espacio urbano

13:35:05 hrs. - EuroMilano, empresa de consultoría y promoción inmobiliaria fundada en 1986, ha decidido instalar su nueva sede en el edificio Base B en el distrito de Bovisa, ubicado en la zona norte de la capital lombarda.
La estructura albergará no solo las oficinas de la empresa, sino también actividades y servicios que la caracterizarán como un verdadero hub dedicado a Milán y se convertirá en un lugar de reuniones, eventos y discusiones sobre temas relacionados con la regeneración urbana.

Consciente de su pasado como protagonista en el desarrollo industrial de Bovisa, Base B vivió una intensa fase experimental a principios de la década del 2000. Hogar de talleres creativos y start-ups, el edificio acogió iniciativas relacionadas con la edición 2008 de la Triennale Bovisa y la edición 2015 de la Expo.

En este proceso de remodelación de sus funcionalidades, Base B y EuroMilano en 2006 se cruzaron con el camino de un artista mexicano que hoy goza de fama internacional: Raymundo Sesma.
Nacido en 1954, Sesma vivió durante mucho tiempo en Italia, donde estudió y desarrolló su propensión a las intervenciones monumentales. La intervención pictórica de Base B —más de 2,400 metros cuadrados de paredes internas y externas pintadas con patrones y colores que recuerdan el pasado industrial de la zona— fue una de sus primeras obras.

La relación con Milán

«Llegué a Italia en 1980 y viví en Milán hasta 2006» —relata Sesma desde la Ciudad de México en un artículo publicado en el sitio web de EuroMilano— «En esos años estudié escultura en la Academia Brera y trabajé en el Taller de Giorgio Upiglio. Durante este período pude conocer a muchos artistas y trabajar con ellos a través de la imprenta de arte Grafica 1, que en ese momento era una de las más importantes del mundo, no solo por los contenidos, sino también por la técnica utilizada, que por un artista contemporáneo es muy importante».

Un “lienzo” gigantesco: la arquitectura como “soporte”

La intervención, consistente en la decoración de las superficies de las antiguas naves industriales de Base B, se llevó a cabo en marzo de 2006 durante un taller al que asistieron 50 estudiantes y profesionales de diferentes disciplinas. «El título Campo Expandido (Megagráfica) lo identifica como una intervención en sentido holístico y como una lectura multidimensional del cambio de actitud hacia el mundo» —explica Sesma— «El enfoque fue multidisciplinario y utilizamos diferentes técnicas como la pintura, la arquitectura, el paisaje, la gráfica, transformándola en una obra total. Campo Expandido es un proyecto site-specific que desarrolla la creatividad en un espacio conceptualmente controlable, como si estuviera domesticado y de alguna manera comprensible en su capacidad de proyectarse mediante una intervención crítica y conceptual. Aunque nace de la razón, incita al observador a habitar la obra y generar con ella un vínculo de complejidad, convirtiéndose en un signo en el contexto, un camino de colonización poética del lugar que otorga una nueva identidad al espacio».

La arquitectura social conquista el espacio público

«La obra de Base B nació de la necesidad de devolver el arte a un contexto urbano ya no vinculado solo a museos y galerías, sino también al espacio público» —agrega el artista mexicano— «Yo la llamo arquitectura social: el proceso creativo, a través del dibujo y el arte, se convierte en metáfora de la estructura creativa y crítica de la sociedad; como elemento constructivo en un campo de actuación más amplio, es decir, como campo expandido. De esta forma el arte participa plenamente en el mundo circundante. El color y la gráfica crean una simbiosis entre la arquitectura y el contexto urbano».

Una colaboración que nació para dar nueva vida a Base B

La colaboración con EuroMilano nació a través de una asociación llamada Recapito Milanese a través de Luca Fois, Fabio Castelli, Emilio Crivelio, Giovanna Forlanelli, Andrea Cancellato y Dimitri Chatzipetros. «La idea» —recuerda Sesma— «partía del principio de que a través del arte se podía restaurar una parte degradada de la ciudad, potenciando la estética, dando nueva dignidad al espacio público a través de la intervención de un artista y la obra de los estudiantes del Politecnico di Milano, como un trabajo y una obra en la que la ciudad se involucra en el proceso creativo, que se vuelve terapéutico y devuelve la dignidad al espacio urbano degradado».

Un experimento, en todos los sentidos

«La presencia del ferrocarril, que siempre ha aislado la zona, los gasómetros y su textura estructural, los rótulos industriales con colores, letras y números propios, se transforman en rótulos gráficos que, privados de su función original, se convierten en los elementos primarios del nuevo adorno. Estos signos con sus propios ritmos y relaciones definen un recorrido visual dinámico y tridimensional, obligando al espectador a relacionarse continuamente con la obra, que se revela en su ser recorrida y en su continua mutabilidad», escribía Dimitri Chatzipetros en la revista “Color” de julio de 2006.

El primero de muchos trabajos posteriores

«Hasta ahora he realizado 64 intervenciones arquitectónicas en diversas ciudades de Estados Unidos, Suiza, Italia y México» —relata Sesma— «Por ejemplo en Basilicata pinté una refinería de ENI: una intervención de 7 mil metros cuadrados, con la colaboración del grupo Studio Land de Milán. También pinté una grulla marina en la ciudad de Basilea, un auditorio en la Ciudad de México y muchos otros espacios, tanto privados como públicos. La intervención pública de Base B fue la primera de este tipo. Esta clase de trabajo ha creado conciencia sobre la importancia del arte en un contexto social y urbano, tan es así que ganó el Honor Award 2007 de la Asociación Americana de Arquitectura en los Estados Unidos. Hoy más que nunca estoy convencido de que el arte juega un papel muy importante a través de estas intervenciones para devolver la dignidad al espacio urbano degradado en un sentido paisajístico, donde el color y la forma dan al espacio una nueva identidad, que a su vez le da un nuevo sentido de pertenencia. Un espacio degradado es más violento que la violencia misma, pero al devolverle la dignidad al espacio recuperamos lo que es de la comunidad».