Gianmario Strappati y su tuba llevan la música italiana al mundo

Gianmario Strappati y su tuba llevan la música italiana al mundo

20:10:13 hrs. - Solista de un instrumento particular en la escena musical internacional, la tuba, el joven Gianmario Strappati —nacido en 1999— ha llevado al mundo y sigue difundiendo la gran música italiana en numerosos países, México incluido.

Ha grabado para la Rai, Radio Vaticano, CNN y Sky Classica, sus discos han sido publicados por la compañía Concerto-Music Media y las editoriales Accademia y Micropress han impreso sus trabajos (obras distribuidas por Feltrinelli), además de haber protagonizado numerosas clases magistrales, recitales, conciertos online y transmisiones de radio y televisión en los cinco continentes.

Hace unos días Puntodincontro conversó con él acerca de los aspectos más relevantes de su actividad.

Hola Gianmario, antes que nada, ¿de dónde eres?

Bueno, soy italiano y vivo en Ancona, la capital de la región de Las Marcas, de la que también soy ciudadano benemérito desde 2018.

Has llevado la música italiana al mundo, ¿qué tocas?

El instrumento que toco, enseño y que es la parte central de mi actividad artística es la tuba. Pero la presento como solista, acompañada de orquestas, cuarteto de cuerdas, pianos. Desde los primeros recitales intenté acercar mi tuba a otros instrumentos de concierto, ya que mi deseo era poder hacerla oír en grandes teatros y festivales acompañada de orquestas sinfónicas y de cámara.

También busqué la agilidad y el virtuosismo, imprescindibles para interpretar piezas como los Capricci de Paganini, El vuelo del moscardón de Korsakov o la Ciarda de Monti, que no están escritas para tuba: son piezas virtuosas que requieren técnica y trabajo, pero son muy atractivas para la audiencia.

¿Cómo llegaste a este ciclo de conciertos internacionales?

La historia es bastante larga. Empecé a estudiar música a los cuatro años con una pequeña tuba, que en Latinoamérica se llama bombardino y en Europa eufonio. A los 9 años de edad grabé mi primer CD dedicado a la canción internacional. Pero pronto el amor por la música clásica, el repertorio barroco romántico y los conciertos de Williams, Gregson y contemporáneos se convirtieron en mis sueños como joven músico.

De ahí las primeras actuaciones en dúo con un piano, luego como solista con la orquesta sinfónica y muchos, muchos países. Quiero recordar los diversos conciertos en Alemania, incluido el concierto por el 334 cumpleaños de Bach en el Museo Bach en Leipzig, el concierto en el Mozarteum de Salzburgo en Viena, el concierto en Londres en 2019 que dediqué al gran tubista John Fletcher, quien desde siempre ha sido mi ídolo e históricamente es uno de los máximos exponentes de mi instrumento.

También recuerdo el concierto en el Festival Tchaikovsky en el lugar de nacimiento de Tchaikovsky en Votkinsk y desde allí las actuaciones en Albania, Rumania, Hungría en el antiguo parlamento húngaro el 21 de junio de 2017, Moldavia, Finlandia —con un evento para la Embajada de Italia—, Montenegro, Bulgaria y muchos otros. Luego, en 2020 tuve la oportunidad de recordar a un gran deportista italiano con un programa en vivo transmitido por Rai 2: Marco Pantani. Tuve el honor de poder interpretar una pieza de estreno mundial en su museo, el Espacio Pantani de Cesenatico, en ocasión del quincuagésimo cumpleaños del gran ciclista.

¿Cuáles son tus sensaciones cuando tocas para una audiencia?

Siempre hay una gran emoción. Recuerdo antes de la pandemia, pero incluso ahora porque he estado muy activo en streaming y por eso los aplausos —virtuales o presenciales— los sigo escuchando. Siempre es emocionante estar en contacto con personas que aman la música clásica. Lo que siento frente a un público es quizás uno de los mejores momentos de mi vida y para todo artista siempre es necesario poder exhibir lo que se hace y se estudia y para mí es un honor y un gran placer poder hacerlo tanto en conciertos en vivo, como en recitales online o en clases magistrales, donde he conocido a muchas personas fantásticas.

¿A dónde quieres llegar? ¿Cuál es tu objetivo?

Las metas en la vida nunca terminan. En cuanto a mí, estoy muy contento con la carrera que estoy realizando y que, además de los conciertos, también incluye entrevistas de radio y televisión que sigo haciendo en los cinco continentes. La respuesta parece obvia, pero me gustaría seguir así, intentando siempre mejorar la calidad e innovar proponiendo nuevos repertorios, incluso de compositores que han escrito para mi, como las piezas que me han dedicado autores italianos y australianos.

¿Nos podrías describir tu trabajo como docente?

En este período de emergencia sanitaria he tenido la oportunidad de realizar, además de una importante actividad de recitales, muchas clases online para colegios de Chile, Perú, Paraguay, Brasil, Honduras, México, Venezuela y Argentina. Desde noviembre tengo el placer de ser profesor de tuba en el Instituto Superior de Música José Hernández de Buenos Aires. Este es por supuesto un curso que se imparte de forma virtual, por el momento, y en el que participan estudiantes de muchas nacionalidades: naturalmente de Argentina, pero también de Europa, Centroamérica y México. En mi opinión es una oportunidad excepcional porque gracias a las plataformas tecnológicas se pueden reunir estudiantes de muchas partes del mundo para permitir el desarrollo de una experiencia didáctica multicultural.

Estoy realizando este curso intentando desarrollar la parte técnica y la de repertorio. Por supuesto, también soy profesor en Italia y he impartido masterclasses presenciales en muchas universidades de Europa. Me considero joven porque tengo veintiún años y llevo a cabo, además de la actividad artística que es la base de mi carrera, también una labor educativa colaborando con instituciones y escuelas de música en diferentes partes del mundo.

¿Cómo ha cambiado tu actividad desde que comenzó la pandemia?

Todo trastorno nos lleva a un cambio, porque debemos saber adaptarnos. En cuanto a mi actividad, yo solía actuar mucho en presencia, aunque ya había utilizado herramientas de conexión en línea, pero la cultura predominante prepandémica se basaba en la los eventos en vivo.

Empecé con entrevistas radiales y luego televisivas y periodísticas, utilizando plataformas de videoconferencia con todos los continentes. A partir de ahí comenzaron las primeras clases remotas con recitales en los distintos conservatorios. El primero fue en Bolivia, de ahí a Argentina, luego Venezuela, México, Honduras, Brasil, Paraguay, Chile y Perú. Para mí es muy importante poder compartir el amor por la música clásica y mis conocimientos utilizando también estos medios.

¿En qué idioma impartes estos cursos en línea?

En español, ya que hablo esa lengua desde hace unos años, y también en inglés para cursos en los que participan estudiantes europeos o brasileños.

¿Cuáles han sido tus experiencias con México hasta ahora?

En cuanto a México, he tenido la oportunidad y el placer de realizar clases y recitales virtuales para diferentes escuelas de música. La primera fue, en septiembre pasado, la Escuela de Música Manuel M. Ponce en San Pedro del Monte, Tlaxcala a la que asistieron más de 60 alumnos. En octubre fue el turno del Instituto de Música Kinich de Pachuca de Soto, en el Estado de Hidalgo. Este fue un recital virtual también transmitido en vivo en Facebook en la página de la escuela. Luego —hace unos días, el jueves 21 de enero— realicé una clase online para la Academia virtual de música Da Coda en Zapopan, en el Estado de Jalisco. Para el 25 de febrero está programado un curso para estudiantes y oyentes de la Escuela de Música de León, en el estado de Guanajuato.

Generalmente, ¿cuál es el tema de tus clases?

Hay de diferentes tipos: pueden ser conciertos didácticos en los que explico las piezas musicales acompañadas de introducciones y también hablo de mis experiencias personales. Luego están las sesiones técnicas en las que se abordan temas específicos como el repertorio original y las técnicas instrumentales basadas en diferentes programas, siempre consensuados con las escuelas, que son los órganos organizadores.

Háblanos de tu papel como embajador de las Misiones Don Bosco

El mensaje de las Misiones Don Bosco está fuertemente ligado a la función social que la música puede tener especialmente entre los jóvenes. Recordemos las numerosas bandas que se convirtieron en una oportunidad educativa y un espacio de agregación para muchos de ellos. Los Salesianos, las monjas y los laicos que hacen posible la realización del sueño misionero de Don Bosco son hombres y mujeres de todo el mundo comprometidos en difundir su labor educativa y formativa con gran atención hacia las personas más vulnerables y solas. Invito a los lectores a visitar el sitio www.missionidonbosco.org donde se enumeran todos los proyectos, por ejemplo, el dedicado a la antigua panadería salesiana de Belén que prepara pan para las familias más pobres de la zona. Esta iniciativa está muy cerca de mi corazón y en los numerosos recitales, masterclasses y entrevistas en los que tengo el honor de participar he hablado de todo esto para que la humanidad pueda acercarse a cada mujer y hombre en dificultad.

¿Cuáles son tus proyectos para el futuro?

Si el Covid lo permite, el 11 de abril de 2021 está programado un concierto en el Titanic Museum de Belfast patrocinado por el Instituto Italiano de Cultura y el Consulado General de Italia en Edimburgo. Es una iniciativa muy importante, porque durante la exhibición se presentará una pieza de estreno mundial dedicada a la tragedia del Titanic en un lugar de atracción internacional, por lo que habrá música italiana con un artista italiano en un lugar de absoluto encanto.

También tengo muchos proyectos de conciertos presenciales con participación en festivales internacionales en diferentes continentes, pero esto dependerá de la evolución de la pandemia.

De todas maneras, en los próximos meses tengo una intensa agenda de conciertos, masterclasses y recitales online con México, Perú, Estados Unidos, Palestina, Colombia, Paraguay y otros países.

Quienes deseen seguir las actividades de Gianmario Strappati pueden hacerlo a través de sus páginas de Facebook (https://www.facebook.com/gianmario.strappati) e Instagram (@gianmariostrappati)