García de Alba: «En Segusino para recordar la emigración italiana»

12:16 hrs. - Mañana domingo 23 de mayo, la cabecera municipal de Corte Finandri, en Segusino, acogerá al embajador de México, Carlos García de Alba, para fortalecer el vínculo de su país con Italia, nacido cuando —en 1881— cincuenta familias de esta localidad italiana de la provincia de Treviso, en Véneto, cruzaron el Océano Atlántico en busca de fortuna y, en el corazón montañoso de México, a pocos kilómetros del centro de la ciudad de Puebla, fundaron el pueblo de Chipilo.

«Mañana» —dijo García de Alba a Puntodincontro— «por fin tendré el gran honor de estar en Segusino. No celebraremos ninguna fecha o aniversario en particular, será simplemente una oportunidad para agradecer el gran aporte de la emigración italiana a México».

Hoy en Chipilo, hermanado con Segusino desde 1982, viven unas tres mil personas y no se habla mucho español. El idioma actual es el s-cèch, un dialecto áspero y truncado que se ha mantenido igual al que se exportó a finales del siglo XIX.

Los habitantes de Chipilo conservan características identificativas de sus orígenes, incluyendo la producción de queso s-cèch, las arraigadas tradiciones vénetas y una exitosa fábrica de muebles que hace copias de pizas antiguas, exportándolas a cincuenta países, y que se llama precisamente “Segusino”.

En este artículo presentamos una producción de 2005 de TV Unam, subtitulada en italiano por Puntodincontro, que documenta la llegada y la adaptación de las familias del norte de Italia que se asentaron en México en las últimas décadas del siglo XIX.

 

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