Gran bienvenida en Segusino para el embajador de México

Gran bienvenida en Segusino para el embajador de México

09:10 hrs. - Il Quotidiano del Piave definió el de ayer, domingo 23 de mayo, un «día histórico», por la visita del embajador de México en Italia, Carlos García de Alba al Ayuntamiento de Segusino. Nunca había sucedido desde que se firmó el hermanamiento con Chipilo en 1982 gracias a la labor del entonces alcalde Agostino Coppe, presente ayer en el acto.

El diplomático mexicano había prometido en noviembre pasado a la alcaldesa Gloria Paulon lanzar los preparativos para el 40 aniversario del hermanamiento entre el pueblo fundado en 1882 por una cincuentena de familias de Segusino y su aldea natal, abandonada en busca de una vida mejor.

Esas personas cruzaron el Atlántico en busca de fortuna y en el corazón montañoso de México, en el estado de Puebla, comenzaron una historia que aún hoy sorprende porque desde hace 140 años Chipilo no ha cambiado.

El idioma actual es el dialecto segusinés exportado a finales del siglo XIX, se produce queso s-cèch y hay una internacionalmente exitosa fábrica de muebles que produce copias de piezas antiguas denominada precisamente “Segusino”.
«Las migraciones enriquecen, no empobrecen, el Véneto y Segusino han hecho a México mejor» —dijo el embajador— «Agradezco a esta comunidad el histórico regalo que le dio a mi país cuando esas cincuenta valientes familias cruzaron el océano en condiciones adversas para poder escapar la pobreza del Véneto, de donde entre 1880 y 1920, emigraron 1 millón y 700 mil personas».

«Este hermanamiento es verdadero y sólido» —prosiguió García de Alba— «entre Segusino y Chipilo existe un fuerte vínculo de hermandad, amistad, unión y solidaridad que está vivo, crece y se fortalece año tras año. Ya hicimos muchas cosas, pero quedan muchas otras por planificar y construir, es un verdadero placer para mí estar aquí y trabajaré para que esta relación crezca y se profundice gracias al valor humano de la gente de Chipilo y Segusino».

«Es un vínculo» —afirmó el ex alcalde Agostino Coppe— «entró en vigor en Segusino en agosto de 1982 y en Chipilo el 7 de octubre de 1982, aunque el verdadero aniversario es el 2 de octubre, día en que se celebra Nuestra Señora del Rosario y coincide con la fecha de llegada de los segusineses a México».

La alcaldesa Gloria Paulon se mostró muy emocionada y, dirigiéndose al diplomático, dijo: «Nos sentimos muy honrados de tenerlo aquí con nosotros a tan poca distancia de las celebraciones del 40 aniversario del hermanamiento con Chipilo, una verdadera y sustancial relación basada en fuertes lazos familiares, de amistad y de hermandad».

«Haremos todo lo posible para visitar Chipilo antes de que finalice el mandato» —concluyó Paulon— «teníamos planeado ir este año, pero la pandemia no lo permitió. 2022 será un año muy importante, que celebraremos de la mejor manera posible para fortalecer aún más el vínculo italo-mexicano, representado por primera vez en el ayuntamiento por el asesor Diego Longo y la consejera Myrna Longo».

El encuentro, muy concurrido, contó con la presencia de algunos ciudadanos mexicanos del municipio y de la zona, de segusineses con vínculos familiares en Chipilo y del párroco Gabriele Benvegnù.