Deja Crotona la familia mexicana que recorre el mundo en velero

Deja Crotona la familia mexicana que recorre el mundo en velero

05:55 hrs. - El sábado pasado en la noche la familia mexicana de Alejandro y Bernardette Irigoyen salió de Crotona para reanudar su viaje alrededor del mundo. Ellos —con sus tres hijos Alexa, Diego y Vital— navegan en un velero de 18 metros que zarpó de Acapulco el 10 de marzo de 2019.

Llegaron a Crotona en octubre de 2020 tras haber recorrido más de 19,000 millas náuticas y tocar 22 países cruzando el Pacífico a bordo del Aldivi, de las iniciales de los nombres de los niños.

La familia Irigoyen aprovechó la parada para reacomodar la embarcación en los astilleros del puerto y prepararla para la segunda parte del viaje. Pero no se detuvieron.

Visitaron el sur de Italia, desde Sila hasta Taormina. Sus fotos dieron la vuelta al mundo a través del perfil de instragram “Soltando Amarras”, con más de 20 mil seguidores: «El sur» —dicen— «es la verdadera Italia, original, cálida, acogedora y después de esto meses pasados ​​aquí creemos que Crotona es el lugar más interesante entre los que hemos visitado en Calabria. Milone, Pitágoras, Carlos V, la Magna Grecia: una gran historia. Le Castella es precioso, parece un fotomontaje y además sorprende tener la nieve de la Sila a media hora del mar».

Su velero viaja ondeando un importante símbolo en el mástil: «Llevamos la bandera de la paz a todos los pueblos que visitamos. Es un mensaje de amistad de México al mundo entero. Escribimos al Papa para poder encontrarnos con él y entregárselo también en el mes en que se abre el año de la familia».

Poco después de las 20 horas del sábado 3 de abril, entre los abrazos de los amigos de Crotone y con algo de conmoción, Alejandro, Bernadette, Alexa, Diego y Vital soltaron amarras y partieron a descubrir el mundo. Seguirán en Calabria —en Tropea— donde llegaron ayer y desde allí continuarán por la costa del Mar Tirreno, para luego dirigirse hacia Francia y España.

Cartina navigazione famigli Irigoyen

En noviembre cruzarán el océano Atlántico aprovechando las condiciones favorables y atracarán en México en junio del próximo año. No tienen prisa. «Nuestro viaje» —dicen— «es un descubrimiento continuo, no una carrera para romper récords».