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16
de febrero de 2017 -
Será
inaugurada hoy a las 19 hrs., en el Instituto
Italiano de Cultura de la Ciudad de México (IIC),
la exposición “La pasión de Frida”, una serie de
reelaboraciones de Emanuele Viscuso sobre
algunas fotografías tomadas a Frida Kahlo por
Leo Matiz (1917-1998) fotógrafo colombiano del
siglo XX, ampliamente reconocido a nivel
internacional. La exposición permanecerá abierta
al público hasta el 18 de marzo.
Viscuso, artista polifacético cuya obra más
conocida es probablemente la escultura
“Onda-Ponte sull’immaginario” instalada en el
aeropuerto intercontinental de Milán Malpensa,
respondió a algunas preguntas de Puntodincontro
con motivo de esta iniciativa.
Maestro Viscuso, ¿Como se expresa en la
exposición dedicada a Frida Kahlo?
El
tema de la exposición es muy especial: fue el
resultado de una colaboración nacida a finales
de los años 80 con uno de los grandes de la
fotografía, Leo Matiz, a quien conocí hace años
a través de su hija Alejandra, ahora presidente
de la Fundación Leo Matiz. La propuesta de Leo
fue entregarme algunas de sus fotografías para
manipularlas. Acepté el reto y el resultado fue
una serie de estudios que le gustaron mucho a
Matiz. Literalmente tomé las fotos de Frida
—personaje que me inspiró mucho— y las
transformé, las atravesé, las quemé, las pinté,
las recorté... El trabajo, sin embargo, no fue
expuesto hasta el 2004 en Miami, algunos años
después de su muerte. Desde entonces la muestra
ha llegado a varias ciudades del mundo y en esta
ocasión estará en el IIC precisamente con piezas
de la Fundación Leo Matiz, que actualmente
reside en la Ciudad de México y es propietaria
de una de las dos series originales. La
colección se compone de nueve fotografías de
Matiz, además de algunos estudios previos, en
los que, sobre las tomas originales, añadí
elementos que simbolizan el tema principal y el
título de la exposición: la pasión de Frida.
Usted ahora vive en México, ¿verdad?
Sí,
en Puerto Escondido, desde hace aproximadamente
un año y medio.
¿Por qué eligió vivir en este país?
Después de 15 años en Miami, decidí salir de los
Estados Unidos. Tomé en consideración varias
posibilidades, entre ellas la de volver a
Italia, pero también viajé a México, porque ya
había estado aquí y me había gustado por
diferentes motivos: su proximidad a los EU, el
buen clima, cálido incluso durante el invierno,
y, además, —cosa que muchos países no tienen—
muchísima historia, de la cual soy apasionado.
En Italia, estar rodeado de ruinas históricas es
normal, pero en el continente americano no
siempre es así y México es una de las
excepciones.
Este
aspecto influyó mucho en mi decisión, así que
visité varios lugares, incluyendo Puerto
Escondido, que no había tomado en cuenta como
posibilidad de residencia fija hasta que me
ofrecieron un terreno de 5 hectáreas sobre el
mar, con 300 metros de playa, del cual me
enamoré. La idea que que ha surgido es crear una
residencia-museo con un centro turístico para
traer belleza y cultura italiana a esta zona.
Dentro de aproximadamente un año deberían estar
listas mi casa y la primera docena de suites. El
resultado será, desde el nacimiento de las
instalaciones, un laboratorio, - a nivel
creativo y de diseño - donde mi ser artista se
desplegará en todas sus facetas posibles.
En México, a diferencia de Italia, Diego Rivera
es probablemente más apreciado que Frida Kahlo.
¿A qué cree que se deba esta disimilitud de
percepción?
No me
consta esto. No creo que exista esta diferencia
. Me parece, en cambio, que Frida sea más
conocida y amada por las masas. Desde el punto
de vista de los expertos, es claro que Diego
Rivera es uno de los más grandes muralistas de
la historia, conocido independientemente de
Frida Kahlo, mientras que Kahlo —de la cual sin
duda ya se había oído hablar desde antes— se
volvió famosa a raíz de la película (el
largometraje de 2002 protagonizado por Salma
Hayek y dirigido por Julie Taymor, NdR). La
historia y los trágicos acontecimientos de la
vida de Frida contribuyeron seguramente a su
notoriedad. Desde un punto de vista técnico,
Diego es sin duda un gran artista, mientras que
Frida es —con todo y sus méritos y talento— un
gran personaje.
(massimo barzizza / puntodincontro.mx)
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