
07:49 h - (ANSA) «Esta noche Gino nos dejó con serenidad y rodeado del afecto de sus seres queridos», declaró la familia Paoli en un comunicado en el que pide la máxima privacidad.
Según la información obtenida, Paoli falleció en su casa de Génova tras una breve hospitalización en una clínica privada. El cantautor nació en Monfalcone el 23 de septiembre de 1934 y tenía 91 años.
Gino Paoli es uno de los personajes clave de la escena musical italiana, una figura con una trayectoria vital atormentada y sumamente intensa que aportó una contribución decisiva a la evolución de la canción; un individualista complejo que anticipó las características de la figura del cantautor. A él pertenecen algunas de las canciones más bellas y famosas jamás escritas en Italia: Senza fine, Il cielo in una stanza, Sapore di sale, Che cosa c'è, La gatta, Una lunga storia d'amore, títulos suficientes para dejar su nombre y su música profundamente grabados en la memoria colectiva.
Había nacido en Monfalcone el 23 de septiembre de 1934, pero desde niño vivió en Génova, su verdadera ciudad. El camino que lo llevó al éxito es el clásico de los artistas desarraigados de los años 50: estudiante perezoso, apasionado por la pintura y el jazz, prefería a los libros una vida bohemia de poco dinero, noches interminables y amigos como Luigi Tenco, Bruno Lauzi, Umberto Bindi, Giorgio Calabrese y los hermanos Reverberi; en resumen, los fundadores de esa "Escuela Genovesa" que, nutriéndose de las canciones de Brassens y Jacques Brel, fundó de hecho la canción de autor italiana. Fue precisamente Gianfranco Reverberi quien le abrió el camino hacia Milán, donde entró en contacto con la industria musical, pero también con Giorgio Gaber y Mina, quien grabó Il cielo in una stanza, obteniendo un gran éxito.
Un éxito que se repitió con otro tema, un tres por cuatro casi jazzístico: Senza fine, interpretada por Ornella Vanoni, que en aquella época todavía era considerada la cantante de los bajos fondos (la cantante della mala) y que viviría con él una larga relación. La canción dio la vuelta al mundo, pero sobre todo marcó el inicio de una asociación para toda la vida, celebrada unas décadas más tarde cuando, tras un largo periodo de crisis, Paoli y Vanoni hicieron una gira juntos consiguiendo un éxito rotundo.
En los años 60, en pleno auge de los discos de 45 revoluciones, se lanzó uno de los títulos que marcó la historia de las costumbres: Sapore di sale, con arreglos de Ennio Morricone y el célebre solo de saxofón del Gato Barbieri. Hombre atormentado, ya casado, vivió una arrolladora historia de amor con Stefania Sandrelli, entonces adolescente, una relación de la que nació su hija Amanda. Luego, el 11 de julio de 1963, ocurrió un acto que aún hoy tiene contornos misteriosos: Paoli intentó suicidarse disparándose a la altura del corazón. Sin embargo, la bala no alcanzó zonas vitales y quedó alojada en la zona del pericardio, de donde nunca fue extraída.
El gran éxito no duró mucho: en la segunda mitad de los años 60 comenzó un largo periodo de crisis profesional y humana, marcado también por el alcohol y las drogas, que culminó en un aparatoso accidente automovilístico. Para su regreso como protagonista hubo que esperar hasta los años 80, cuando primero grabó un hermoso álbum tributo a su amigo Piero Ciampi, Ha tutte le carte in regola, y luego, en 1985, reconquistó las listas de popularidad con Una lunga storia d'amore. Al año siguiente fue el turno de Ti lascio una canzone, y en los años 90 llegó Quattro amici al bar. A lo largo de su carrera interpretó canciones de Joan Manuel Serrat y Charles Aznavour, y tuvo una intensa actividad como autor, componiendo para Zucchero Come il sole all'improvviso.
En 1987 fue elegido diputado en las filas del Partido Comunista Italiano. En los últimos años de su extensísima carrera, tocó junto a algunos de los mejores músicos de jazz, en particular Danilo Rea, pianista de talla mundial, quien lo acompañó en sus giras más recientes. Personaje reservado, poco inclinado a las concesiones mediáticas e intérprete con un estilo nada tradicional, Gino Paoli sigue siendo una de las figuras más queridas y prestigiosas de la canción italiana.
Foto: ANSA










