Insectos en la mesa: eje México-Italia en el congreso de Turín

Insetti a tavola: asse Messico-Italia al congresso di Torino / Foto: Rodrigo Zorrilla González

16:11 h - El vínculo entre Italia y México se fortalece en nombre de la sustentabilidad alimentaria y la investigación biológica. Del 9 al 12 de junio de 2026, el Centro Congressi Lingotto de Turín albergó el congreso mundial dedicado a la cría de insectos, un evento que reunió a investigadores y empresas para discutir sobre economía circular y transición industrial. Entre los protagonistas del encuentro destaca el mexicano Rodrigo Zorrilla, fundador de la empresa Bravo Farm and Laboratories, ubicada en Valle de Bravo.

Zorrilla, quien cuenta con un doctorado en evolución experimental por la Universidad de Minnesota y es copresidente del grupo de trabajo científico de la sociedad ASIFF (Academic Society of Insects as Food and Feed), aplica los principios de la ecología para crear productos éticos a base de grillos domésticos. El empresario participó en la cumbre turinesa para presentar una investigación científica destinada a los criadores, basada en una ecuación diseñada para optimizar la biología de los insectos e incrementar la rentabilidad de las instalaciones agrícolas.

«Hemos visto que la proteína es cada vez más importante para nuestras vidas y los animales convencionales que se comen son, en comparación con los insectos, una forma muy ineficiente de crear proteínas». Con estas palabras, Zorrilla ilustró la necesidad de sostener a la población global con soluciones nutricionales alternativas. El investigador también destacó el profundo contraste entre ambas naciones en este sector. «Italia fue un caso especial porque tiene la menor aceptación hacia el consumo de insectos de todos los países estudiados». «México tiene la mayor aceptación de estos productos, por lo que hay un choque cultural interesante». En México, de hecho, el consumo de insectos es una costumbre arraigada y la población está predispuesta a comprar botanas condimentadas para consumir incluso en los estadios.

Por el contrario, el mercado europeo e italiano estudia mayormente la producción de larvas destinadas a la alimentación animal. La empresa mexicana, que hoy produce alrededor de una tonelada de materia prima al mes, apunta a alcanzar su máxima capacidad productiva en un año, ofreciendo productos deshidratados y harinas con alto contenido proteico. El viaje a Italia representó para Zorrilla no solo una oportunidad de intercambio comercial entre ambas naciones, sino también un momento privado inolvidable: justo durante su estancia en Turín, el biólogo entregó el anillo de compromiso a su futura esposa.

Foto: Rodrigo Zorrilla González

Patronato ITAL Messico
Associazione Italiana di Assistenza IAP
Condividi questo articolo / Comparte este artículo