El “pan dei morti”, una antigua tradición lombarda

12:01 hrs. – Entre finales de octubre y finales de noviembre, es común encontrar un postre muy particular en los aparadores de las pastelerías milanesas.

De forma alargada, elaborado con galletas secas, cacao y piñones, se trata del “pan dei morti”, un manjar típico de esta ciudad lombarda que, desde tiempos inmemorables, se prepara con motivo de la celebración de Todos los Santos.

Aunque es característico de Milán, es muy conocido en todo el norte de Italia. Esta es su historia.

La historia del pan dei morti

Los orígenes del pan dei morti se pierden en el tiempo. Se dice que los antiguos griegos ya ofrecían una versión primitiva de este dulce a Deméter, la diosa de la agricultura, para asegurarse de que la cosecha fuera buena.

Sin embargo, la historia de este alimento está íntimamente ligada a las creencias populares: en varias regiones de Italia en la antigüedad se creía que una vez al año las almas de los difuntos volvían a las casas en las que habían vivido. Este postre se ponía sobre la mesa como homenaje al espíritu de los difuntos que regresaban.

¿Qué es el pan dei morti?

La receta del pan dei morti se basa en pocos ingredientes y es muy sencilla de preparar. Al ser un postre tradicional campesino, se elabora con ingredientes fácilmente disponibles: de hecho, todos generalmente ya están disponibles en casa. Se elabora con galletas secas desmenuzadas, cacao y frutos secos y es un dulce pobre, pero nutritivo.

Con el tiempo, la receta original se ha modificado ligeramente, pero no la forma: ayer como hoy, el pan dei morti se caracteriza por su aspecto ovalado y ligeramente aplanado.

Las variantes en Italia

Este postre milanés no es el único vinculado a la celebración de Todos los Santos en Italia. De norte a sur del país existen numerosas variaciones sobre el tema, cada una con sus propias características. Están los huesos de los muertos, las habas de los muertos, etc.

En específico el pan dei morti milanés y el pan co 'santi de Siena, que tienen similitudes, parecen haber estado ligados en la antigüedad a una receta tradicional del norte de Europa, el Pepparkakor, un pan especiado elaborado con jengibre y canela que es la base de los biscotti allo zenzero.