Identifican en México un dinosaurio carnívoro de hace 70 millones de años

Identificato in Messico un dinosauro carnivoro di 70 milioni di anni fa / Immagine: Diversity

10:50 h - En el estado de Coahuila, México, se identificó y describió al Xenovenator espinosai, un inédito dinosaurio carnívoro. El estudio, divulgado en la revista científica Diversity, constituye un elemento clave para comprender la diversidad biológica que dominaba el continente durante el Cretácico Tardío.

Los restos fósiles provienen de la Formación Cerro del Pueblo, una unidad geológica famosa por su vasta abundancia de especímenes, con una antigüedad aproximada de 74 millones de años. El análisis resulta de una estrecha cooperación internacional encabezada por especialistas mexicanos del Museo del Desierto y la Universidad Humanista de las Américas, respaldados por la experiencia de la Universidad de Bath (Reino Unido).

La pieza central del examen es un endocráneo en excepcional estado de conservación, junto con fragmentos craneales correspondientes a, por lo menos, tres ejemplares distintos.

Héctor Rivera-Sylva, jefe del Departamento de Paleontología del recinto museístico, detalló que la evaluación de los huesos permitió distinguir una singular combinación de rasgos anatómicos.

Tales particularidades ratifican la inclusión del Xenovenator en la familia Troodontidae, agrupación de terópodos de talla pequeña a mediana, reconocidos por su alta especialización y estrecho parentesco con los ancestros de las aves actuales. No obstante, la corpulencia de esta especie asombra: se calcula que superaba los tres metros de largo, alcanzando una masa cercana a los 160 kilos, lo cual lo sitúa entre los integrantes más robustos de su clado.

Su morfología sugiere que se trataba de un depredador letal y sofisticado. Rivera-Sylva resaltó que la criatura poseía órbitas oculares enormes, cualidad que le habría otorgado una visión excelente para acechar con exactitud aun con poca luz. Asimismo, contaba con un sentido del oído sumamente agudo. Para validar su clasificación taxonómica, los expertos emplearon tomografías computarizadas con el fin de inspeccionar el interior de las estructuras óseas. La configuración frontal del cráneo y las líneas de sutura revelaron discrepancias sustanciales respecto a otros troodóntidos conocidos.

Un punto de gran interés científico radica en las semejanzas biológicas de este animal con parientes hallados en Asia. Dicho vínculo aporta evidencia fresca sobre los intercambios de fauna ocurridos entre ambas regiones hace unos 70 millones de años, etapa de marcada diversificación de los terópodos. Su volumen cerebral, considerable en proporción al cuerpo, insinúa conductas complejas y una percepción sensorial fina, en tanto que la dentición finamente aserrada denota una alimentación especializada u oportunista.

La denominación elegida, Xenovenator espinosai, conlleva un doble simbolismo. El género se traduce como "cazador extraño" o inusual, aludiendo a sus particularidades físicas. Por su parte, el epíteto “espinosai” honra a Luis Espinosa, figura pionera en el estudio de los saurios en México y mentor de numerosas generaciones de académicos.

Presente durante el anuncio, Espinosa, actual director del Museo de Geología de la UNAM, recibió el reconocimiento con una reflexión, recordando que «las rocas y las células tienen memoria» y que la misión de la ciencia consiste en descifrarla.

Este descubrimiento trasciende el mero valor taxonómico. La investigación ahonda en las implicaciones funcionales de la cabeza, cotejándola con fauna actual para explorar hipótesis sobre la biomecánica y ecología de tales cazadores. Según concluyó el doctor Rivera-Sylva, el hallazgo prueba que el registro fósil de México resguarda todavía una diversidad significativa por descubrir, ratificando el papel fundamental del país en los procesos evolutivos de los dinosaurios de la región.

Imagen: Diversity

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