
10:07 h - Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, dedicó un largo mensaje en video a México para analizar los resultados de la prueba PISA 2025. A diferencia de la práctica habitual de la organización, que prevé la difusión de reportes globales y comunicados estándar, Schleicher quiso destacar el comportamiento atípico del país, definiéndolo como un ejemplo de «resiliencia» ante una crisis global de aprendizaje en la que la mayoría de las naciones registró un retroceso. El video, con una duración inusual de siete minutos, representa una excepción motivada precisamente por los datos fuera de lo común que muestran cómo el sistema mexicano logró expandir la cobertura educativa manteniendo la estabilidad.
En su intervención, el directivo subrayó cómo México logró mantener constantes sus resultados en ciencias y lectura desde 2012, logrando «sostener su corona» mientras otros sistemas educativos retrocedían. «Mis más sentidas felicitaciones a los maestros, a los directivos escolares, a los estudiantes y a las familias de México, porque hay una historia importante en los últimos resultados de PISA», declaró Schleicher. El análisis premia no solo los conocimientos adquiridos, sino sobre todo la actitud de los jóvenes de 15 años, descritos por la OCDE como curiosos, perseverantes y conscientes del valor del tiempo que pasan en la escuela.
Según el experto, en la era de la inteligencia artificial la verdadera ventaja no radicará en poseer una vasta cantidad de conocimientos, sino en la capacidad de hacer las preguntas correctas, un ámbito en el que los estudiantes mexicanos destacan claramente, así como en la resolución computacional de problemas complejos. A este elemento se suma una sólida red de apoyo humano: a diferencia del promedio de los demás países miembros, los jóvenes en México perciben un mayor respaldo, al saber que pueden contar con compañeros de clase solidarios y con maestros dispuestos a no rendirse ante sus dificultades de aprendizaje.
Un factor adicional y determinante que llevó a la OCDE a producir un análisis tan específico se refiere a la inclusión social. Entre 2015 y 2025, México integró en su sistema educativo a un vasto número de jóvenes provenientes de entornos marginados, una dinámica que normalmente tiende a reducir los promedios o a agravar las desigualdades. En este caso, sin embargo, la brecha de rendimiento entre estudiantes aventajados y desfavorecidos no se amplió y actualmente resulta inferior al promedio de la OCDE, un logro favorecido por una menor segregación social en las aulas y por una distribución del personal docente más equitativa en comparación con muchos sistemas europeos.
Immagini e video: oecd.org










