
16:08 h - El primer ministro canadiense, Mark Carney, está evaluando la posibilidad de que su país se convierta en un «miembro asociado» de la Unión Europea, según lo reportado por el conocido diario financiero estadounidense The Wall Street Journal. La apertura de la UE, históricamente rígida en sus reglas de adhesión, hacia la creación de esta nueva posición surge de diálogos entre funcionarios europeos y del país norteamericano. La urgencia de este giro estratégico para Ottawa está dictada por el recrudecimiento de la guerra comercial con Estados Unidos, agravada tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, lo que ha provocado aranceles sobre decenas de miles de millones de dólares en intercambio comercial.
Las discusiones entre Canadá y la Unión Europea buscan permitir la libre circulación de bienes, servicios y trabajadores involucrados en sectores como energía, inteligencia artificial, defensa y minerales críticos, desplazando de manera efectiva la frontera europea. Ambas partes también están dialogando para la instalación de cables submarinos, la construcción de centros de datos, el desarrollo de redes satelitales e infraestructura para el transporte de energía hacia Europa. Carney ha mantenido pláticas regulares con los líderes europeos, incluyendo al presidente francés Emmanuel Macron, para permitir que los canadienses vivan y trabajen en la UE sin el requisito de visa.
A pesar de la ambición del proyecto, el fortalecimiento de los lazos probablemente enfrentará obstáculos significativos, considerando las dificultades registradas en el pasado para acuerdos más modestos. A más de 10 años de haber alcanzado el acuerdo comercial previo y a nueve años de su entrada en vigor provisional, varios países de la Unión Europea aún no lo han ratificado debido a una fuerte oposición interna. Por el momento, la embajada canadiense en Bruselas y los voceros de la Comisión Europea no han emitido comentarios sobre los reportes.
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