
11:11 h - Tras diez años de intensas investigaciones documentales, un busto de mármol que representa al Cristo Salvador y que se ha conservado desde hace siglos en el interior de la Basílica de Santa Inés Extramuros, en Roma, fue atribuido oficialmente al genio renacentista Miguel Ángel Buonarroti.
El descubrimiento fue anunciado durante una conferencia de prensa por la investigadora independiente Valentina Salerno, autora de un extenso estudio sobre las últimas etapas de la vida del artista, acompañada por la Orden de los Canónigos Regulares de Letrán, que administra el histórico complejo monumental. La propuesta de atribución, que ya está siendo evaluada por un comité científico internacional, se basa en un minucioso análisis de testamentos, diarios, correspondencia y antiguos libros de viaje.
Esta revelación podría reescribir un capítulo fundamental de la historia del arte. Hasta ahora se creía, siguiendo el relato del siglo XVI del historiador Giorgio Vasari, que el escultor había destruido gran parte de sus dibujos y bocetos poco antes de morir. Sin embargo, los nuevos documentos demuestran que muchas obras maestras fueron salvadas y confiadas a un círculo íntimo de alumnos y amigos de confianza, o bien escondidas en habitaciones secretas para preservarlas.
«A través de esta línea de documentos que he reunido en estos años, logré recrear sobre todo una versión diferente de la vida de Miguel Ángel», explicó la experta a los periodistas presentes. «Mi objetivo era trabajar en su biografía, en esta serie de relaciones, de lugares, de conexiones que hizo el artista, en particular durante su vida romana».
La obra sale así de un larguísimo anonimato, enriqueciendo el célebre catálogo del maestro toscano y devolviendo al público una pieza invaluable del patrimonio cultural italiano.
Foto: ansa.it










