Dos bustos donados por Italia cumplen 100 años en la Ciudad de México

10:00 hrs. – Hace 100 años, en el marco del centenario de la consumación de la Independencia de México, la comunidad italiana se sumó a las celebraciones y obsequió a la capital un busto del poeta florentino Dante Alighieri, cuya muerte cumplía en aquel entonces seiscientos años.

Fue colocado en el atrio del antiguo colegio de San Pedro y San Pablo —en la esquina de las calles El Carmen y San Ildefonso del Centro Histórico de la ciudad— que entonces albergaba la Hemeroteca Nacional. Actualmente en este edificio se encuentra el Museo de las Constituciones y el rostro del “padre de la lengua italiana” no ha sido removido. En la foto principal de este artículo, el presidente Álvaro Obregón —acompañado por José Vasconcelos, entonces secretario de Educación, y otros funcionarios— posa al pie del busto de Dante Alighieri alrededor de 1923.

Otro regalo fue un busto de Giuseppe Garibaldi —general y patriota de gran relevancia para el proceso de unificación del siglo XIX— que se ubicó la Avenida Chapultepec en la colonia Roma y aún permanece en el mismo sitio.

A pesar de que la historia del “héroe de dos mundos” —como se le conocía por sus hazañas militares tanto en Europa como en América del Sur— sea probablemente desconocida para la mayoría de los mexicanos, no pasó lo mismo con su apellido.

Peppino, uno de sus nietos, participó en la lucha armada de la Revolución junto a Francisco I. Madero, interviniendo en varios combates del Estado de Chihuahua, por lo que fue nombrado coronel antes de la Batalla de Casas Grandes, donde alcanzó el grado de General. En su honor, desde 1921 la plaza que antes se conocía como “El Baratillo” fue rebautizada como “Plaza Garibaldi”, quedando para siempre vinculada en el imaginario capitalino —y quizás a nivel nacional— con la música y la imagen del mariachi.

Un orador durante la ceremonia de inauguración del busto de Giuseppe Garibaldi en la Ciudad de México en 1921