
09:13 h - La noche del sábado, el corazón de la Ciudad de México se transformó en una sala de conciertos al aire libre. La plancha del Zócalo albergó un evento musical que unió la tradición lírica italiana con los ritmos de la cumbia. En el escenario convergieron el tenor Andrea Bocelli, el grupo Los Ángeles Azules y la cantante Ximena Sariñana.
Según datos del gobierno capitalino, más de 130 mil personas se dieron cita en la plaza para asistir a este espectáculo gratuito. Entre el público se encontraba también la jefa de Gobierno, Clara Brugada. El concierto forma parte de la gira mundial organizada para celebrar el trigésimo aniversario del lanzamiento del álbum Romanza, el disco que catapultó al tenor al éxito.
La presentación comenzó con la proyección en las pantallas de un recuento de las óperas interpretadas por Bocelli desde 1994 a la fecha, entre ellas Tosca, Werther, Carmen y Madama Butterfly. Luego, el cantante se presentó ante el público luciendo un saco azul y pantalones oscuros, siendo recibido de inmediato por las ovaciones de la multitud. Durante la primera parte de la velada, la voz del tenor dominó la plaza ofreciendo los grandes clásicos del repertorio operístico.
En la segunda parte, el ambiente cambió para dar paso a la música popular y al baile. Desde el escenario se escuchó el grito de «¡Viva México!», lo que desató el entusiasmo de los presentes. El tenor agradeció después a los asistentes por «esta maravillosa noche». El punto culminante del evento se alcanzó cuando los artistas interpretaron una versión a coro del tema Vivo por ella, fusionando el sonido de la orquesta sinfónica con la cumbia. La velada concluyó en un clima de fiesta con las notas de Con te partirò y Nessun dorma, mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo de la capital.

Foto: Cuartoscuro e evynchihuahua.com











